Diseño de los uniformes para la Formula 1
Banco
Santander
Ana Locking fue invitada por el Banco Santander a diseñar en exclusiva los uniformes de las azafatas de la F1 Santander durante el Mundial de Formula 1, trasladando su lenguaje de moda a uno de los escenarios deportivos de mayor visibilidad internacional.
Presentados en el Gran Premio de España en Montmeló, los diseños proponían una imagen cosmopolita, contemporánea y decididamente femenina, alejándose de los estereotipos tradicionales asociados al entorno del motor. El objetivo era claro: construir una silueta elegante y actual capaz de dialogar con la velocidad, la precisión y la proyección global de la Fórmula 1.
Más allá de su función protocolaria, el proyecto planteaba el uniforme como herramienta de comunicación de marca, capaz de proyectar una imagen internacional contemporánea. Una colaboración donde la visión de Ana Locking materializó los valores de innovación y liderazgo de Banco Santander en el contexto de la Fórmula 1.
Ana Locking fue invitada por el Banco Santander a diseñar en exclusiva los uniformes de las azafatas de la F1 Santander durante el Mundial de Formula 1, trasladando su lenguaje de moda a uno de los escenarios deportivos de mayor visibilidad internacional.
Presentados en el Gran Premio de España en Montmeló, los diseños proponían una imagen cosmopolita, contemporánea y decididamente femenina, alejándose de los estereotipos tradicionales asociados al entorno del motor. El objetivo era claro: construir una silueta elegante y actual capaz de dialogar con la velocidad, la precisión y la proyección global de la Fórmula 1.
Más allá de su función protocolaria, el proyecto planteaba el uniforme como herramienta de comunicación de marca, capaz de proyectar una imagen internacional contemporánea. Una colaboración donde la visión de Ana Locking materializó los valores de innovación y liderazgo de Banco Santander en el contexto de la Fórmula 1.
El uniforme se articula en torno a vestido, chaqueta y calzado, configurando un conjunto de fuerte identidad visual. El vestido —de cuello caja y línea halter— liberaba los hombros y aportaba una dimensión más deportiva al cuerpo, mientras que la falda incorporaba pliegues estructurales que generaban profundidad y sofisticación. La chaqueta, de marcada construcción entallada, introducía referencias sutiles al universo de los pilotos mediante una silueta cercana a la cazadora técnica, con hombros arquitectónicos y una línea limpia y precisa.
Completaba el look un zapato de tacón alto en napa con bandas elásticas cruzadas, reforzando la idea de dinamismo y sujeción vinculada al imaginario del automovilismo.
El uniforme se articula en torno a vestido, chaqueta y calzado, configurando un conjunto de fuerte identidad visual. El vestido —de cuello caja y línea halter— liberaba los hombros y aportaba una dimensión más deportiva al cuerpo, mientras que la falda incorporaba pliegues estructurales que generaban profundidad y sofisticación. La chaqueta, de marcada construcción entallada, introducía referencias sutiles al universo de los pilotos mediante una silueta cercana a la cazadora técnica, con hombros arquitectónicos y una línea limpia y precisa.
Completaba el look un zapato de tacón alto en napa con bandas elásticas cruzadas, reforzando la idea de dinamismo y sujeción vinculada al imaginario del automovilismo.