Primavera - Verano 2016

FOREVA

Carrousel del desfile “Foreva”, colección primavera verano 2016 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.
*

Cada día trato de recordar que amar es, en sí mismo, un acto de resistencia contra el olvido.

*
Momento del desfile “Foreva”, colección primavera verano 2016 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.

«No puedes sacar una foto de esto porque ya ha pasado». La frase final de Six Feet Under, aquella memorable serie de Alan Ball, siempre me golpea como un recordatorio de lo frágil que es la vida; los momentos no se capturan, se viven. Todo se escapa en un instante, incluso lo que creemos eterno. No hay imágenes que lo retengan: solo la memoria, solo la piel.

Foreva nace de esa conciencia melancólica: de la certeza de que lo único que permanece son los momentos vividos, los gestos mínimos, la ternura inesperada de lo cotidiano. A veces pienso que ese es el verdadero amor: el que se esconde en las rutinas más simples y, sin embargo, nos cambia para siempre.

El amor es incomprensible, agotador, luminoso, contradictorio. Nunca llegamos a entenderlo del todo, y aun así seguimos buscándolo como si fuese una revelación. Quizá su belleza esté precisamente en esa imposibilidad de comprenderlo, en su naturaleza esquiva, como un secreto que nunca termina de desvelarse.

Me gusta imaginar el amor como un mcguffin: algo misterioso que sostiene toda la trama de nuestra existencia. No importa si lo entendemos o no; lo que importa es que nos arrastra, nos obliga a seguir adelante. Como en esas películas que parecen no explicar nada y, sin embargo, lo dicen todo. Su fuerza es inexplicable; su lógica, absurda, pero sin él no habría relato, ni magia, ni interés. John Ford lo resumía con humor en una de sus películas:
«—Mac, ¿alguna vez has estado enamorado?
—No, he sido camarero toda mi vida».

Cada día trato de recordar que amar es, en sí mismo, un acto de resistencia contra el olvido. Y aunque a veces me descuido, sé que esos instantes fugaces, los que no se pueden fotografiar, son los que me mantienen viva.

«No puedes sacar una foto de esto porque ya ha pasado». La frase final de Six Feet Under, aquella memorable serie de Alan Ball, siempre me golpea como un recordatorio de lo frágil que es la vida; los momentos no se capturan, se viven. Todo se escapa en un instante, incluso lo que creemos eterno. No hay imágenes que lo retengan: solo la memoria, solo la piel.

Foreva nace de esa conciencia melancólica: de la certeza de que lo único que permanece son los momentos vividos, los gestos mínimos, la ternura inesperada de lo cotidiano. A veces pienso que ese es el verdadero amor: el que se esconde en las rutinas más simples y, sin embargo, nos cambia para siempre.

El amor es incomprensible, agotador, luminoso, contradictorio. Nunca llegamos a entenderlo del todo, y aun así seguimos buscándolo como si fuese una revelación. Quizá su belleza esté precisamente en esa imposibilidad de comprenderlo, en su naturaleza esquiva, como un secreto que nunca termina de desvelarse.

Me gusta imaginar el amor como un mcguffin: algo misterioso que sostiene toda la trama de nuestra existencia. No importa si lo entendemos o no; lo que importa es que nos arrastra, nos obliga a seguir adelante. Como en esas películas que parecen no explicar nada y, sin embargo, lo dicen todo. Su fuerza es inexplicable; su lógica, absurda, pero sin él no habría relato, ni magia, ni interés. John Ford lo resumía con humor en una de sus películas:
«—Mac, ¿alguna vez has estado enamorado?
—No, he sido camarero toda mi vida».

Cada día trato de recordar que amar es, en sí mismo, un acto de resistencia contra el olvido. Y aunque a veces me descuido, sé que esos instantes fugaces, los que no se pueden fotografiar, son los que me mantienen viva.

Escenografía del desfile “Foreva”, colección primavera verano 2016 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.
Momento del desfile “Foreva”, colección primavera verano 2016 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.
*

Sé que esos instantes fugaces, los que no se pueden fotografiar, son los que me mantienen viva.

*
Momento del desfile “Foreva”, colección primavera verano 2016 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.
Backstage del desfile “Foreva”, colección primavera verano 2016 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.
Carrousel del desfile “Foreva”, colección primavera verano 2016 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.