Otoño - Invierno 2012-13

TIME CAPSULE

Momento del desfile “Time Capsule”, colección otoño invierno 2012-13 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.
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La vida es siempre una colisión entre el pasado, el presente y el futuro. No somos únicamente lo que hemos sido, sino también lo que anhelamos ser.

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Escenografía del desfile “Time Capsule”, colección otoño invierno 2012-13 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.

Una cápsula del tiempo es un recipiente sellado que guarda mensajes y objetos destinados a ser descubiertos por generaciones futuras. Un acto de fe hacia lo que vendrá, una forma de diálogo entre el presente y quienes aún no existen.

En Time Capsule esa metáfora se convierte en un ejercicio estético y emocional: reflexionar sobre lo efímero, sobre lo que desaparece y lo que permanece, sobre cómo las costumbres se transforman y a la vez se repiten. El tiempo como un hilo que se rompe y se anuda, que conecta vidas distantes bajo la misma trama.

La colección propone un encuentro entre dos épocas separadas por casi un siglo: nuestra última década y los años veinte estadounidenses, aquellos «felices veinte» marcados por la prosperidad, el exceso y la burbuja especulativa que culminó en el crac del 29 y en la Gran Depresión de los treinta. Una cápsula sellada en 1922 que hoy, al abrirse noventa años después, revela un inquietante parecido con nuestro propio presente.

A veces, el futuro es también pasado. Time Capsule explora esa simetría temporal, un ir y venir entre décadas, estilos y formas de vida. La idea de olvidar para recordar, de proyectar un futuro desde el pasado, de comprobar que, más allá de los siglos, los seres humanos siguen repitiendo su mismo repertorio: aman y conspiran, crean y destruyen, comercian y guerrean, se enriquecen y empobrecen, sueñan, sospechan, se divierten, toman el poder, enferman, mueren. La historia cambia de escenario, pero no de protagonistas.

La vida es siempre una colisión entre el pasado, el presente y el futuro. No somos únicamente lo que hemos sido, sino también lo que anhelamos ser. Y quienes no proyectan su propio futuro terminan atrapados en el de otros.

No hay propuestas nuevas sin memoria. El presente por sí solo es una monotonía interminable: necesitamos un horizonte, una idea de futuro que nos impulse hacia adelante, que nos dé sentido.

Time Capsule proyecta ese espíritu como metáfora deliciosa: una promesa lanzada hacia el porvenir, un recordatorio de que todo lo que somos —lo que guardamos, lo que dejamos atrás— está siempre destinado a ser redescubierto.

La cápsula del tiempo proyecta ese espíritu y anhelo de futuro de una manera deliciosamente metafórica.

Una cápsula del tiempo es un recipiente sellado que guarda mensajes y objetos destinados a ser descubiertos por generaciones futuras. Un acto de fe hacia lo que vendrá, una forma de diálogo entre el presente y quienes aún no existen.

En Time Capsule esa metáfora se convierte en un ejercicio estético y emocional: reflexionar sobre lo efímero, sobre lo que desaparece y lo que permanece, sobre cómo las costumbres se transforman y a la vez se repiten. El tiempo como un hilo que se rompe y se anuda, que conecta vidas distantes bajo la misma trama.

La colección propone un encuentro entre dos épocas separadas por casi un siglo: nuestra última década y los años veinte estadounidenses, aquellos «felices veinte» marcados por la prosperidad, el exceso y la burbuja especulativa que culminó en el crac del 29 y en la Gran Depresión de los treinta. Una cápsula sellada en 1922 que hoy, al abrirse noventa años después, revela un inquietante parecido con nuestro propio presente.

A veces, el futuro es también pasado. Time Capsule explora esa simetría temporal, un ir y venir entre décadas, estilos y formas de vida. La idea de olvidar para recordar, de proyectar un futuro desde el pasado, de comprobar que, más allá de los siglos, los seres humanos siguen repitiendo su mismo repertorio: aman y conspiran, crean y destruyen, comercian y guerrean, se enriquecen y empobrecen, sueñan, sospechan, se divierten, toman el poder, enferman, mueren. La historia cambia de escenario, pero no de protagonistas.

La vida es siempre una colisión entre el pasado, el presente y el futuro. No somos únicamente lo que hemos sido, sino también lo que anhelamos ser. Y quienes no proyectan su propio futuro terminan atrapados en el de otros.

No hay propuestas nuevas sin memoria. El presente por sí solo es una monotonía interminable: necesitamos un horizonte, una idea de futuro que nos impulse hacia adelante, que nos dé sentido.

Time Capsule proyecta ese espíritu como metáfora deliciosa: una promesa lanzada hacia el porvenir, un recordatorio de que todo lo que somos —lo que guardamos, lo que dejamos atrás— está siempre destinado a ser redescubierto.

La cápsula del tiempo proyecta ese espíritu y anhelo de futuro de una manera deliciosamente metafórica.

Momento del desfile “Time Capsule”, colección otoño invierno 2012-13 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.
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No hay propuestas nuevas sin memoria. El presente por sí solo es una monotonía interminable.

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Momento del desfile “Time Capsule”, colección otoño invierno 2012-13 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.
Momento del desfile “Time Capsule”, colección otoño invierno 2012-13 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.
Momento del desfile “Time Capsule”, colección otoño invierno 2012-13 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.
Carrousel del desfile “Time Capsule”, colección otoño invierno 2012-13 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.