Primavera - Verano 2014

WHAT DOES GOD SAY?

Momento del desfile “What does god say”, colección primavera verano 2014 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.
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La fe no es únicamente un impulso religioso, sino también confianza en uno mismo, fuerza interior, capacidad de sostener un equilibrio entre materia y espíritu.

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Escenografía del desfile “What does god say”, colección primavera verano 2014 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.

En Stalker, de Andréi Tarkovski, se narra la búsqueda de una habitación secreta que concede el deseo más profundo a quien la encuentra. El guía relata la historia de un hombre que acudió allí para resucitar a su hermano muerto, pero al cruzar el umbral lo que halló fue oro y riqueza. Eligió la codicia antes que la vida, y con ello reveló la verdad de su deseo. Stalker, profundamente decepcionado, termina llorando ante su esposa:
«Estos intelectuales han perdido la fe, no creen en nada. Mira, mira sus ojos vacíos».

Esa escena plantea una pregunta esencial: ¿qué significa creer? La fe no es únicamente un impulso religioso, sino también confianza en uno mismo, fuerza interior, capacidad de sostener un equilibrio entre materia y espíritu.

La colección parte de un icono mundial: el billete de dólar estadounidense, con su lema «In God We Trust» inscrito sobre el «ONE». Una divisa convertida en metáfora: lo primero, lo único, la unidad de pensamiento y de resultado. Hoy, sin embargo, el hombre contemporáneo parece haber desplazado la fe hacia el dinero, confiando más en el capital que en sus propios instintos. What Does God Say? no busca una respuesta divina, sino señalar la ironía: ¿qué queda de nosotros cuando la fe se negocia en los mercados? ¿Qué significa confiar si lo hacemos más en el dinero que en nuestros propios instintos?

En el dólar aparece también otro símbolo: la Pirámide de la Providencia, con su ojo vigilante. Un emblema de destino, de sabiduría, de observación y análisis. El ojo de la Pirámide de la Providencia observa desde lo alto como un falso oráculo. Ya no es un símbolo de destino ni de sabiduría, sino un recordatorio de que todo puede vigilarse, controlarse, monetizarse. El capital como fe universal.

Siempre he intentado establecer un equilibrio entre realismo e idealismo. Creo que la calidad de un ideal se mide por el esfuerzo por hacerlo posible. Puede que no siempre se logre, pero es en ese empeño donde reside la verdadera fe: la que convierte lo imaginado en realidad.

En Stalker, de Andréi Tarkovski, se narra la búsqueda de una habitación secreta que concede el deseo más profundo a quien la encuentra. El guía relata la historia de un hombre que acudió allí para resucitar a su hermano muerto, pero al cruzar el umbral lo que halló fue oro y riqueza. Eligió la codicia antes que la vida, y con ello reveló la verdad de su deseo. Stalker, profundamente decepcionado, termina llorando ante su esposa:
«Estos intelectuales han perdido la fe, no creen en nada. Mira, mira sus ojos vacíos».

Esa escena plantea una pregunta esencial: ¿qué significa creer? La fe no es únicamente un impulso religioso, sino también confianza en uno mismo, fuerza interior, capacidad de sostener un equilibrio entre materia y espíritu.

La colección parte de un icono mundial: el billete de dólar estadounidense, con su lema «In God We Trust» inscrito sobre el «ONE». Una divisa convertida en metáfora: lo primero, lo único, la unidad de pensamiento y de resultado. Hoy, sin embargo, el hombre contemporáneo parece haber desplazado la fe hacia el dinero, confiando más en el capital que en sus propios instintos. What Does God Say? no busca una respuesta divina, sino señalar la ironía: ¿qué queda de nosotros cuando la fe se negocia en los mercados? ¿Qué significa confiar si lo hacemos más en el dinero que en nuestros propios instintos?

En el dólar aparece también otro símbolo: la Pirámide de la Providencia, con su ojo vigilante. Un emblema de destino, de sabiduría, de observación y análisis. El ojo de la Pirámide de la Providencia observa desde lo alto como un falso oráculo. Ya no es un símbolo de destino ni de sabiduría, sino un recordatorio de que todo puede vigilarse, controlarse, monetizarse. El capital como fe universal.

Siempre he intentado establecer un equilibrio entre realismo e idealismo. Creo que la calidad de un ideal se mide por el esfuerzo por hacerlo posible. Puede que no siempre se logre, pero es en ese empeño donde reside la verdadera fe: la que convierte lo imaginado en realidad.

Escenografía del desfile “What does god say”, colección primavera verano 2014 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.
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¿qué queda de nosotros cuando la fe se negocia en los mercados? ¿Qué significa confiar si lo hacemos más en el dinero que en nuestros propios instintos?

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Momento del desfile “What does god say”, colección primavera verano 2014 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.
Momento del desfile “What does god say”, colección primavera verano 2014 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.
Momento del desfile “What does god say”, colección primavera verano 2014 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.
Momento del desfile “What does god say”, colección primavera verano 2014 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.
Carrousel del desfile “What does god say”, colección primavera verano 2014 de la diseñadora de moda Ana Locking en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid.