«toda casa comienza siendo una idea en la que alguien decidió creer»
Interiorismo
Halcyon Days
Believers
Halcyon Days Luxemburgo
Ubicado en un edificio residencial de tres plantas en la ciudad de Luxemburgo, Believers traslada al interiorismo una reflexión sobre la capacidad de las personas para imaginar, confiar y construir nuevas formas de habitar. Inspirado en el universo de la colección Preachers and Believers, el proyecto convierte la arquitectura en un espacio donde diseño, arte y color dialogan desde una mirada abierta, optimista y profundamente contemporánea.
Cada una de sus tres plantas alberga un apartamento con identidad propia, unido al resto por un mismo lenguaje visual. La convivencia entre piezas de diseño contemporáneo, mobiliario concebido específicamente para el proyecto y materiales desarrollados a medida construye interiores donde cada decisión responde a una misma idea de composición. Los pavimentos de terrazo, realizados artesanalmente con hormigón pigmentado y piedras semipreciosas, prolongan la paleta cromática de cada apartamento y convierten el suelo en un elemento esencial de la arquitectura.
El color adquiere aquí un papel protagonista. Verdes, rosas, mostazas y blancos luminosos transforman cada espacio en una atmósfera diferente, mientras las formas orgánicas, el vidrio, el metal y la luz construyen un paisaje doméstico donde el diseño se vive con naturalidad y cercanía. Más que decorar los interiores, cada objeto participa de una composición pensada para despertar la curiosidad, el bienestar y el deseo de descubrir el espacio lentamente.
Tres retratos, realizados expresamente para el proyecto, acompañan el recorrido del edificio. Barack Obama, Abraham Lincoln y John F. Kennedy aparecen deliberadamente desenfocados, suspendidos entre la presencia y el desvanecimiento. Más que representar a tres presidentes estadounidenses, a tres predicadores, estas imágenes plantean una reflexión sobre la naturaleza cambiante del liderazgo, sobre la fragilidad de los referentes y sobre aquello en lo que cada sociedad decide creer.
Believers entiende el interiorismo como una experiencia «naif» donde la arquitectura deja de ser únicamente un lugar para habitar y se convierte también en un espacio para imaginar. Un proyecto que celebra la creatividad, la libertad y la posibilidad de seguir construyendo nuevos relatos a través del diseño.
Ubicado en un edificio residencial de tres plantas en la ciudad de Luxemburgo, Believers traslada al interiorismo una reflexión sobre la capacidad de las personas para imaginar, confiar y construir nuevas formas de habitar. Inspirado en el universo de la colección Preachers and Believers, el proyecto convierte la arquitectura en un espacio donde diseño, arte y color dialogan desde una mirada abierta, optimista y profundamente contemporánea.
Cada una de sus tres plantas alberga un apartamento con identidad propia, unido al resto por un mismo lenguaje visual. La convivencia entre piezas de diseño contemporáneo, mobiliario concebido específicamente para el proyecto y materiales desarrollados a medida construye interiores donde cada decisión responde a una misma idea de composición. Los pavimentos de terrazo, realizados artesanalmente con hormigón pigmentado y piedras semipreciosas, prolongan la paleta cromática de cada apartamento y convierten el suelo en un elemento esencial de la arquitectura.
El color adquiere aquí un papel protagonista. Verdes, rosas, mostazas y blancos luminosos transforman cada espacio en una atmósfera diferente, mientras las formas orgánicas, el vidrio, el metal y la luz construyen un paisaje doméstico donde el diseño se vive con naturalidad y cercanía. Más que decorar los interiores, cada objeto participa de una composición pensada para despertar la curiosidad, el bienestar y el deseo de descubrir el espacio lentamente.
Tres retratos, realizados expresamente para el proyecto, acompañan el recorrido del edificio. Barack Obama, Abraham Lincoln y John F. Kennedy aparecen deliberadamente desenfocados, suspendidos entre la presencia y el desvanecimiento. Más que representar a tres presidentes estadounidenses, a tres predicadores, estas imágenes plantean una reflexión sobre la naturaleza cambiante del liderazgo, sobre la fragilidad de los referentes y sobre aquello en lo que cada sociedad decide creer.
Believers entiende el interiorismo como una experiencia «naif» donde la arquitectura deja de ser únicamente un lugar para habitar y se convierte también en un espacio para imaginar. Un proyecto que celebra la creatividad, la libertad y la posibilidad de seguir construyendo nuevos relatos a través del diseño.
Apartamento de un dormitorio con salón y cocina independiente.
Apartamento 1
La calidez define el carácter de este apartamento. El terrazo rosado, desarrollado específicamente para el proyecto con hormigón pigmentado y piedras semipreciosas, acompaña el recorrido por la vivienda estableciendo un delicado equilibrio entre arquitectura y color. La luz natural, la madera y una cuidada selección de piezas de diseño construyen un interior donde cada estancia invita a detenerse sin perder la continuidad del conjunto.
El salón y el comedor se conciben como espacios abiertos a la conversación y al encuentro. La presencia del retrato desenfocado de Barack Obama introduce una reflexión silenciosa sobre las personas en las que decidimos depositar nuestras esperanzas, mientras la cocina participa con naturalidad de la vida cotidiana de la casa.
En el dormitorio, la paleta cromática se vuelve más serena. El terrazo, los materiales naturales y la luz construyen una atmósfera íntima que encuentra su continuidad en el baño, concebido como una prolongación del mismo lenguaje material.
La calidez define el carácter de este apartamento. El terrazo rosado, desarrollado específicamente para el proyecto con hormigón pigmentado y piedras semipreciosas, acompaña el recorrido por la vivienda estableciendo un delicado equilibrio entre arquitectura y color. La luz natural, la madera y una cuidada selección de piezas de diseño construyen un interior donde cada estancia invita a detenerse sin perder la continuidad del conjunto.
El salón y el comedor se conciben como espacios abiertos a la conversación y al encuentro. La presencia del retrato desenfocado de Barack Obama introduce una reflexión silenciosa sobre las personas en las que decidimos depositar nuestras esperanzas, mientras la cocina participa con naturalidad de la vida cotidiana de la casa.
En el dormitorio, la paleta cromática se vuelve más serena. El terrazo, los materiales naturales y la luz construyen una atmósfera íntima que encuentra su continuidad en el baño, concebido como una prolongación del mismo lenguaje material.
Apartamento de dos dormitorios con salón y comedor-cocina
Apartamento 2
La serenidad define este apartamento. Una paleta de verdes suaves y blancos luminosos envuelve la vivienda en una atmósfera tranquila donde el color actúa con la misma naturalidad que la luz. El terrazo, diseñado específicamente para el proyecto mediante hormigón pigmentado y piedras semipreciosas, prolonga esa sensación de continuidad y acompaña el recorrido por cada estancia.
El salón encuentra su equilibrio en la combinación de formas orgánicas, piezas escultóricas y una composición cromática cuidadosamente medida. El retrato desenfocado de Abraham Lincoln introduce una presencia silenciosa que transforma el espacio sin imponerse, invitando a reflexionar sobre la permanencia de los ideales y la fragilidad de quienes llegan a encarnarlos. La zona de comedor mantiene esa misma ligereza, donde la transparencia de la iluminación y la sencillez de los materiales dejan que la arquitectura respire.
El dormitorio recupera el tono verdoso del terrazo para construir un espacio íntimo y sereno donde madera, tejidos naturales y luz dialogan con absoluta discreción. El baño prolonga ese mismo lenguaje matérico, reforzando la sensación de continuidad que convierte toda la vivienda en una única experiencia de habitar.
La serenidad define este apartamento. Una paleta de verdes suaves y blancos luminosos envuelve la vivienda en una atmósfera tranquila donde el color actúa con la misma naturalidad que la luz. El terrazo, diseñado específicamente para el proyecto mediante hormigón pigmentado y piedras semipreciosas, prolonga esa sensación de continuidad y acompaña el recorrido por cada estancia.
El salón encuentra su equilibrio en la combinación de formas orgánicas, piezas escultóricas y una composición cromática cuidadosamente medida. El retrato desenfocado de Abraham Lincoln introduce una presencia silenciosa que transforma el espacio sin imponerse, invitando a reflexionar sobre la permanencia de los ideales y la fragilidad de quienes llegan a encarnarlos. La zona de comedor mantiene esa misma ligereza, donde la transparencia de la iluminación y la sencillez de los materiales dejan que la arquitectura respire.
El dormitorio recupera el tono verdoso del terrazo para construir un espacio íntimo y sereno donde madera, tejidos naturales y luz dialogan con absoluta discreción. El baño prolonga ese mismo lenguaje matérico, reforzando la sensación de continuidad que convierte toda la vivienda en una única experiencia de habitar.
Apartamento de dos dormitorios con salón y comedor-cocina
Apartamento 3
La versatilidad define el carácter de este apartamento. Cada espacio ha sido concebido para adaptarse con naturalidad a distintos momentos del día, permitiendo que la arquitectura transforme la manera de habitar la vivienda. La cocina, integrada en un gran volumen blanco, permanece completamente oculta cuando sus puertas se cierran y aparece de nuevo con un gesto sencillo, convirtiendo el comedor en el auténtico centro de la vida doméstica.
La zona de día combina una cuidada selección de piezas de diseño contemporáneo con una paleta luminosa donde los tonos rosados, verdes y mostazas dialogan con la madera natural y la abundante luz. Sobre la mesa del comedor, el retrato desenfocado de John F. Kennedy introduce una presencia silenciosa que invita a reflexionar sobre el futuro, la memoria y la capacidad de proyectar nuevas formas de creer.
El dormitorio principal recupera una atmósfera más íntima gracias al gran plano continuo de terrazo rosa, diseñado específicamente para el proyecto con hormigón pigmentado y piedras semipreciosas. La madera, los textiles y la iluminación completan un espacio sereno que encuentra continuidad en un segundo dormitorio concebido con el mismo lenguaje, ofreciendo una vivienda preparada tanto para la intimidad como para compartir. El baño prolonga esa misma identidad material, reforzando la coherencia de un proyecto donde cada estancia forma parte de un único relato.
La versatilidad define el carácter de este apartamento. Cada espacio ha sido concebido para adaptarse con naturalidad a distintos momentos del día, permitiendo que la arquitectura transforme la manera de habitar la vivienda. La cocina, integrada en un gran volumen blanco, permanece completamente oculta cuando sus puertas se cierran y aparece de nuevo con un gesto sencillo, convirtiendo el comedor en el auténtico centro de la vida doméstica.
La zona de día combina una cuidada selección de piezas de diseño contemporáneo con una paleta luminosa donde los tonos rosados, verdes y mostazas dialogan con la madera natural y la abundante luz. Sobre la mesa del comedor, el retrato desenfocado de John F. Kennedy introduce una presencia silenciosa que invita a reflexionar sobre el futuro, la memoria y la capacidad de proyectar nuevas formas de creer.
El dormitorio principal recupera una atmósfera más íntima gracias al gran plano continuo de terrazo rosa, diseñado específicamente para el proyecto con hormigón pigmentado y piedras semipreciosas. La madera, los textiles y la iluminación completan un espacio sereno que encuentra continuidad en un segundo dormitorio concebido con el mismo lenguaje, ofreciendo una vivienda preparada tanto para la intimidad como para compartir. El baño prolonga esa misma identidad material, reforzando la coherencia de un proyecto donde cada estancia forma parte de un único relato.